Hago este blog porque estoy empezando un nuevo proyecto de recreación y quiero ayudar a los que, como yo, han empezado desde cero y andaban muy perdidos.
Al inicio, como todos los que hemos empezado en esto, lo había hecho mal, muy mal, más llevado por la ilusión que por la cabeza. ¿Quién no se ha comprado una cota de mallas, una espada, un yelmo antes que unos calzones o un cinturón?
Pero empecemos por el principio.
¿Pero qué es esto de la recreación histórica (lo llamaré recreación a partir de ahora para acortar 😛)? Supongo que si has llegado a este blog, ya lo sabrás, pero para la gente que es nueva en esto voy a hacer un pequeño resumen.
Recreación Histórica no es más que una puesta en escena de un acontecimiento, una época o un estilo de vida del pasado. Ya sea poner en escena una batalla, la vida en un pueblo, una partida de caza, un banquete o cualquier cosa que se os pueda ocurrir.
Y es que no solo se puede recrear la época medieval o napoleónica (por nombrar las conocidas o multitudinarias en España a día de hoy) sino que se puede recrear cosas como, la forma de vivir en un asentamiento en la edad de piedra, como luchó Aníbal contra los Iberos, como trabajaban los distintos artesanos en las distintas épocas o como se luchó en la guerra civil española (por nombrar algunas de las miles de cosas que se pueden recrear).
A unos recreadores, nos gusta contar o enseñar a través de nuestras puestas en escena cómo se vivía en la época recreada, otros le llama más la atención el poder ir descubriendo cosas del pasado e ir investigando y descubrir como se se utilizaban ciertos objetos o como eran ciertas costumbre de la época.
Pero como en todos los grupos de más de una persona, hay distintas formas de creer que es la recreación. Muchos han empezado porque querían empuñar una espada, querer emular a el héroe de turno, o porque te gusta disfrazarte.
Una vez dentro, ves que esto de la recreación va más allá de ponerte unas botas y una túnica sucia e ir de desfiles y a beber en la taberna de turno.
Muchos se han enamorado de este mundillo y quieren ir más allá y ahí es donde los compañeros que llevan mucho tiempo en el mundillo debemos ayudar a los novatos y no mirarlos por encima del hombro. Porque como he dicho, todos (o el 99% de los recreadores) hemos empezado disfrazándose o yendo a un evento con una espada del tipo “made in Toledo” (o china en el peor de los casos).
Ojalá, cuando yo empecé me hubiera cogido alguien y me hubiera explicado cómo se estudia el atuendo, como se confecciona o me hubiera dicho que hay que esperar para comprar nuestras primeras piezas. Porque esto de la recreación debería ser un 50% investigación, un 25% confección del atuendo y otro 25% de disfrute.
Y no es que no haya compañeros que no quieran ayudar a otros que empiezan. Hay veces que el que te está ayudando lo está haciendo con la mejor intención pero el mismo está llevando una cota de malla de aluminio, o un tipo de ropa o espada que no se corresponde a la época que se está intentando recrear, porque muchos, vamos a lo fácil y somos del pensamiento de que si se lo he visto a fulanito y me gusta, pues yo también lo quiero.
También está otra forma de actuar y es que somos humanos y muchas veces el ego, no nos deja ver la verdad.
-¿Cómo van a estar mal mis pantalones de polipiel que me han costado dos semanas de confección en casa? ¿Pero si los llevan en todas las películas?
- Este lo que tiene es envidia de mi ropa supermolona…. ¿Cómo va estar mal este casco si me ha costado 200€?, lo pienso llevar en todos los eventos….
Pues seguramente muchas de las discusiones vendrán dadas por cosas así.
A ti te cuesta hacer algo mucho tiempo, lo mimas y te lo pones con mucha ilusión para que venga otro tío y te diga que vas mal… Si muchos aceptamos esas críticas, las apuntamos e investigamos más, a todos nos iríamos mejor.
Ojo, no estoy diciendo que tengamos que creer a pies juntillas todo lo que nos dice un tío, sino que aceptemos las críticas, las rumiamos tranquilamente e investiguemos por nuestra cuenta (por eso del 50% de la recreación debería ser investigación).
Se que para muchos todo esto no les importa y solo piensa en la fiesta, desfilar y lucir, que te halaguen por esa capa con cuello de piel de zorro que te has puesto, esa falcata super chula que te has comprado, ese nuevo arcabuz que has conseguido y que nadie más tiene, pero en esto de la recreación debemos separar de las fiestas con evocación histórica (o como queráis llamarlo) de las recreaciones históricas puras.
Muchas amistades se han roto, muchos grupos se han separado porque unos u otros no querían llegar al nivel de exigencia que una recreación histórica pura debería de tener. Y a partir de aquí es donde deberíamos de empezar a llamar las cosas por su nombre.
Si vas a una “recreación” y al lado tienen un “mercado medieval” donde venden mojitos, crepes, pulseras y hay una animación musical de gente tocando distintos instrumentos y vestidos con pieles de animal y la cara pintada o paseando un dragón o un gigante, esto no es una recreación histórica, es ... otra cosa.